SENEGAL

Antes del viaje:

Conseguí convencer a mi pareja también para viajar a Senegal; teníamos 16 días de tiempo y decidimos estar 10 enteros en Senegal un día de viaje para luego aterrizar en Italia y hacer una visita navideña a sorpresa a mis padres.

Como siempre cuando salgo de Europa, lo primero que hago es contratar un seguro básico, que nos constó 83€ para dos personas y 10 días. Punto 2: tomar cita con un mes o más de antelación e informarte bien sobre las vacunas obligatorias como fiebre amarilla; las vacunas opcionales: hepatitis A-B, fiebre tifoidea, dengue, meningitis tipo C.

Aunque no somo partidarios de las vacunas, teníamos miedo de que al llegar al aeropuerto sin cartilla amarilla no nos hicieran seguir adelante. En nuestro caso nos pusieron cuatro en el ambulatorio de nuestra provincia y nos dieron unas pastillas anti malaria para tomar antes, durante y después de la estancia en el país.

Aterrizamos por la noche así que nuestro primer alojamiento es el aeropuerto donde podremos descansar del viaje y coger el primer bus de la madrugada para llegar a la capital Dakar. Hay uno cada hora de día y 2 durante la noche. Hemos reservado en Airbnb 2 noches por 32€ 2pax en el barrio Ouakam y allí nos esperará nuestra anfitrona; la tercera noche 14€ x2pax la pasaremos en el barrio de M'bour donde habrá otra anfitriona esperándonos. Y ya reservaremos sobre la marcha.

Que ver:

Ouakam

Ile de N’gor

Lac Rose

M’bour

Monument de la Reinassance Africaine

Mosquée de la Divinité

Reserve de Bandia

Ile de Goree

Grand Mosque of Dakar

Saint-Louis

  • Llegados a Ouakam fuimos a dejar nuestras cosas en la habitación y nos fuimos andando hacia la Isla de Gore, que desde este barrio se tarda una horita. Al llegar a la playa, un pueblo pesquero, te espera gente para ofrecerte barcos que te llevan a la isla, hay 2 tipos: les barques longues que valen 1000$ por persona y la barca con techo por 2000$.

  • Cogimos la de 1000$ porque es la barca típica de la zona pero hemos esperado más de 30min para subir y el trayecto son 4 min. La isla es muy bonita, llena de colores y vegetación, hay un par de restaurantes caseros y 3 playas, la première, deuxième y troisième, así se llaman; algunos puestos de souvenirs donde nos hemos parado a por un barquito y un dibujo hecho con alas de mariposas encontradas en el suelo.

  • La isla es famosa por sus artes y para practicar surf, aunque antes servía para la agricultura y ganadería. Además solo se puede circular andando pisando arena y un suelo diferente hecho de conchas.

  • La vuelta vale el mismo precio de la ida pero cuidado porque cada pesquero dice algo diferente: que los trayectos ya se han acabado, otro que solo hay disponible uno de 2500$, otro que está lleno cuando no lo está.. Al final subimos en uno que nos costó 500$ cada uno.

  • Nos hicimos también la vuelta andando y aprovechamos para ver el monumento del Renacimiento Africano, mide más de 50 metros, está contruido en bronce y se situa arriba de las collinas de Les Mamelles, en Ouakam. La subida es abierta al público, nosotros no fuimos.

  • Y como estaba cerca, también visitamos la Mezquita de la Divinidad acabada en 1997, está justo al lado del oceano Atlántico; se dice que entre las noches de 27-29 junio se ilumina con la luz del sol, refleja y parece que se conecte con el cielo, de allí el nombre. Solo se puede acceder si eres islámico.

  • Segundo día:

    Nos preparamos para salir a las 7,45am desde Ouakam con el bus 319 que lleva a la estación principal Liberté 6, pero nos tocó esperar unas 2h para el siguiente bus por problemas de atasco y al final conseguimos.

  • Ese día fue todo una espera dado que para llegar al Lac Rose, que era nuestro plan, nos tocó esperar otro bus otra horita. Aquí aprovechamos para comer algo en los puestos callejeros que son los mejores y los más baratos.

  • El trayecto es Dakar-Keur Massar-Lac Rose, en total 1,20 horas, después de lo ocurrido llegamos desafortunadamente por la tarde sobre las 5pm que no es el mejor momento del día para ver el lago por culpa de la puesta del sol.

  • El Lac Rose es particular por su color rosa; hace mucho tiempo estaba conectado con el mar, con el tiempo se cerró y la cantidad de sal fue aumentando, creado también microorganismos en el agua, y junto al viento que remueve el agua y el sol, dá como resultado el color rosa. Por la mañana se ve mejor por el reflejo y mayor cantidad de luz.

  • Nosotros dimos una vuelta con el barquito por una media hora, que ofrecen a la orilla y cuesta 5000FCA. Luego caminamos hasta el océano al lado; también hay excursión en land rover, quads y camellos que recorren las dunas alrededor del lago y mar. El bus de vuelta está disponible hasta las 8pm, cogimos este por 500 FCA dos pax. Para volver al alojamiento donde estábamos hicimos medio camino andando por la carretera nacional y medio con el bus 44 hacia Ouakam, allí compramos cena en otro puesto, uno de los mejores de toda la semana.

  • Día 3:

    Misión M'bour. Desde Liberté V salen dos buses por día, Dakar-M'bour, a las 8a.m. y a las 4p.m. precio 2500 FCA cada persona, salimos pronto para coger el primero, pero llegamos 20min tarde y ya no estaba. Hasta ese día todos los transportes que habíamos usado iban con mucho retraso, creíamos que no pasaría nada y al final nos tocó esperar las 4pm. Otra media jornada mal gastada. El trayecto es de 1,15h más o menos, llegamos al atardecer y desde la parada de bus nos encaminamos hacia el próximo alojamiento, en la playa de M'bour.

  • Este ha sido, lo que nos ha parecido, uno de lo mejores lugares visitados de nuestra estancia en Senegal, zona pequeña, tranquila, con gente muy amable, niños con los que puedes jugar, comida muy buena y barata, donde vives la vida verdadera del país, alejado de la concentración de la capital y el turismo.

  • El alojamiento está súper, una casa gigante donde viven muchas personas, pagamos 16€ por una noche a través de Airbnb, cama doble con baño privado, mosquitera y nevera; al lado había un puesto de comida casera con mesas y a 5min andando el océano. Cenamos de noche y nos fuimos a dar un paseo sin miedo ni problemas nocturnos.

  • El plan para el día siguiente era hacer el safari en la reserva de Bandia que se encuentra más cerca de M'bour que de Dakar y así fue: empezamos a andar al amanecer hasta que nos cansaramos y luego acercarnos con un taxi o coche compartido porque no hay buses directos.

  • Hay dos reservas donde se puede hacer el safari Reserva de Bandia y Ranch de Bandia, en la primera hay diferentes tipos de animales y en el Ranch solo hay leones y tigres.

    Árbol grande en un campo con hierba seca y otras plantas, con cielo despejado con pocas nubes.
  • Hemos preferido la reserva para ver un poco de todo y porque el precio es mucho más asequible, 28€ por persona comparado a los 90€ del Ranch. Nos pusimos de acuerdo con otras 6 personas para subir en grupo al todoterreno de 8 plazas y empezar la experiencia. Mi pareja nunca había hecho un safari, ha sido bonito compartir ese momento entre todos.

  • Hemos tenido la suerte de ver los dos rinocerontes peleándose y los únicos que viven en la zona. También hemos elegido éste sitio porque es un espacio abierto, los animales se pueden alimentar solos y viven en libertad, lo que no estaba segura del Ranch.

    Dos rinocerontes enfrentados en la selva, en blanco y negro.
  • Teníamos pensado (después de que el taxi nos cobró demás para volver a la parada del bus), coger el bus de vuelta de las 4pm hacia Dakar y nos dijeron que ya no habían plazas, tendríamos que haber esperado al día siguiente, entonces discutímos y elegimos empezar el camino de 18h andando..

    Casa sencilla en un entorno árido con personas reunidas afuera, algunas sentadas y otras de pie, en un día nublado.
  • Pasamos de aldea en aldea, caminamos sobre arena la mayoría del tiempo, sobre la tierra roja de la Sabana, nos paramos en un puesto de café debajo del puente de la carretera donde vivían unos campesinos, hasta llegar a la única casa disponible donde podíamos alojar porque ya era de noche. Crucé dedos para que este sitio existiera y tuviera sitio para dos..

    Vista desde el suelo de una persona con sandalias rosadas observando un campamento con dos tiendas de campaña y una comida en un entorno de tierra y árboles.
  • Pedimos ayuda a la gente del pueblo de Keniammbour porque no encontrábamos el lugar “Gîte de la Savane” dada la oscuridad. El chico al que paramos fue muy amable y nos avisó del peligro de las serpientes, nos acompañó hasta el lugar, habló en su idioma con la dueña de la casa y finalmente pudimos tumbarnos después de 7h de camino; además los dueños nos trajeron la cena.

    2 pax: 20000 FCA 1 noche.

    Camino de tierra con árboles sin hojas y un joven con mochila, en un paisaje rural en escala de grises.
  • Fue muy bonito a pesar del cansancio, lo mejor de toda nuestra estancia creo que está encerrada en todas estas horas pasadas a caminar entre baobabs, vacas y la poca vegetación que ofrece la Sabana.

    Paisaje de campo árido con árboles dispersos y cielo nublado.
  • Al día siguiente seguimos nuestro trayecto hacia Toubab Dialaw, disfrutando de los paisajes y de la gente que reside en ellos, siempre es un placer compartir con estas personas de gran corazón; nos cruzamos con un italiano que vive en una aldea de éstas y nos salvó porque estábamos sin efectivo, sin comida ni ni agua, ni eventualmente coger algún medio de transporte.

    Personas en un mercado al aire libre, vendiendo y comprando productos, en un área con árboles y viviendas sencillas, piso de tierra y objetos diversos en el suelo.
  • Nos dejó 10000FCA (15€), con éstos decidimos tomar un bus dos pueblos más adelante y luego un tren que nos llevaba a Dakar, por culpa del tiempo restringido. Nos hubiese gustado seguir caminando para vivir la verdadera esencia de África escapando de los lugares turísticos, pero en 10 días no hubiésemos conseguido llegar a otro sitios que habíamos planeado.

    Camino de tierra con paredes de ladrillo y estuco, con basura en el suelo, rodeado de vegetación y cables eléctricos, en un entorno rural o urbano marginal.
  • Encontramos una habitación en Grand Yoff, zona bastante cara, (26€ x noche 2 pax) la más cercana a la estación de bus Liberté V de donde salen la mayoría de buses; todo para ahorrar tiempo. Ese tarde/noche fue de descanso. Queríamos ir el dia después a Saint-Louis pero el bus del domingo estaba lleno y tuvimos que reservar para el Lunes, día 8 de viaje.

  • Nos ayudaron la misma noche los amigos de los hijos de la dueña de la habitación reservada porque la única manera para pagar era usar un app de pago senegalés WayPay que nosotros no teníamos.

    Techo con adoquines de colores y paraguas rosas y blancas suspendidos en el aire en un espacio abierto con edificios a los lados.
  • Improvisamos el domingo yendo a la Isla de Goree: desde Grand Yoff andando hasta el puerto donde tomamos el ferry se tarda 2h, hicimos la cola para el ticket que cuesta 6000 FCA ida y vuelta por persona y pasa entre semana cada hora y media, mientras que los finde cada 2 horas.

  • Desde el puerto hasta la isla son 20min, la isla no es muy grande, con calma se puede recorrer en unas horas subiendo hasta arriba, visitando la casa de esclavos que ahora es un museo, pasear por el mercadillo, perdiéndote por la callecitas y rincones que forman ésta misma.

    Edificio blanco de dos pisos con ventanas y puertas de celosía azul, en estilo colonial, con plantas y flores en el frente y palomas en el techo
  • La isla de Goree era el lugar de cambio de esclavos entre América del sur, estados unidos y África alrededor de 1540, es patrimonio del UNESCO y ademas cuenta con unos acantilados de rocas basálticas que se formaron de la erupción de un volcán hace millones de años. Tiene un pequeño puerto donde bañarte, una plaza antigua llena de vida local y su propio ayuntamiento.

    Una fuente de agua antigua en proceso de demolición en un parque, rodeada por una valla metálica, en un día nublado, con árboles y una casa en el fondo, y varias personas en la distancia.
  • Hemos reservado 2 noches en la misma habitación así que al regreso volvimos allí, fuimos a por cena y recogimos todo para la ida a Saint-Louis del día siguiente a las 14. Este bus sale de Dakar dos veces al día a las 7am y a las 2pm, el ticket de ida vale 5000FCA por persona y tarda 4 horas y media.

    Escena urbana en una calle de una ciudad africana con personas, vehículos y puestos de venta callejera, en una foto en blanco y negro.
  • Dia 9: Saint Louis.

    Llegamos con retraso por culpa de los atascos que siempre hay en Dakar, ciudad demasiado caótica; en Saint Louis reservé otro AirBnb en la segunda islita que forma este lugar, 28€ dos noches 2 personas y desde el terminal DemDikk hasta la casita son 1.30h andando. Nos gusta andar aunque tardemos más, pero aprovechamos para ver todo con más calma.

    Vista de un pueblo con casas sencillas, algunas personas vendiendo productos en puestos improvisados, y un coche estacionado, visto desde una ventana
  • Llegamos al alojamiento, una casa compartida en una zona remota con muchos niños que te sacan sonrisas y te abrazan cada vez que te ven, felices con poco. Teníamos una habitación con 2 camas de una plaza juntadas y una ventana, un armario cerrado que era la casita de unos ratoncitos y un baño compartido.

    Hombre sentado en una cama en una habitación sencilla, con paredes de color beige y una pared decorada con arte en la cabecera. El suelo es de baldosas blancas y en el suelo hay una mochila, ropa, una botella y un control remoto.
  • La zona de Saint-Louis está cerca de la frontera con Mauritania, es un pueblo pesquero, con edificios y estructuras diferentes del sur de Senegal, mucha vida de noche y de día, de hecho acabamos en una fiesta o recurrencia del pueblo donde cantaban hombres, mujeres y niños todos juntos. Aquí hablan muy poco francés respecto a la capital y no entendímos muy bien lo que era desafortunadamente, pero muy acogedor y emocionante.

    Dos barcos de pesca decorados con colores vibrantes en una playa con edificios en el fondo.
  • Paseamos a lo largo del trocito de mar que rodea esta parte de la ciudad, comunicada con dos puentes, uno que va a tierra y otro que lleva a la primera islita. Las calles están llenas de cabras, gatos, gallinas todos compartiendo el mismo espacio; todo el mundo saluda a diferencia del primer mundo, el único lado negativo es que este sitio está recubierto de basura que ellos mismo tiran y que el océano devuelve desde los paises más desarrollados.

  • Cerca de casa encontramos un puesto para cenar y los dos días de estancia fuimos allí. El último día fuimos a ver la zona céntrica, hay poco que hacer sino pasear por sus calles arenosas, meterse en los mercadillos de fruta y pescado, pasear por los barcos en construcción y los antiguos dejados allí, ver las miles mezquitas que hay en casi cada esquina, vacas que residen a los lados de la carretera y pescadores que cantan cosiendo sus propias redes.

  • Entre un paseo y el otro también llegamos casi a la frontera con Mauritania, una lengua de arena sin fin, pero para evitar problemas no nos acercamos mucho, allí y como en la mayoría de las afueras viven en condiciones escasas y no están acostumbrados a gente extranjera dada la zona no turística. Compramos un cuantos caramelos para regalar a los niños que vivían allí y disfrutar de su compañía.

  • La última noche fue una aventura: teníamos previsto despertar a las 4.30am para llegar a tiempo al bus de vuelta que era a las 7 de la mañana desde el mismo punto de donde nos dejó la vez anterior. Puse la alarma por equivocación a las 3.30am y es cuando me dí cuenta que los ratoncitos habían comido algo nuestro, desperté a mí pareja entre risas y mientras estaba quitando la mosquitera ví debajo del colchón cucarachas.

  • No esperé más para recoger todo y salir del alojamiento, dejando esta experiencia inmersiva en África. El bus nos trajo de vuelta a la misma estación Liberté V, fuimos a por comida al puesto de confianza de una chica allí en frente, que es uno de los mejores que probamos en todo el viaje y nos despedímos de ella.

    Barcos decorados con colores vibrantes y banderas en un muelle, reflejados en el agua, con edificios y un cielo nocturno en el fondo.