ITALY

Mi pueblo: Sansepolcro, Toscana. Donde todo comienza…

Nací en un pueblo italiano llamado Sansepolcro, o comúnmente Borgo, situado en la Toscana, en los Apeninos, en una zona que linda con Emilia Romagna, Umbria y Marche. Fue fundado en el siglo X por Arcano y Egidio, dos peregrinos que regresaban de Tierra Santa; en sus orígenes era únicamente una abadía y, con el tiempo, se fue desarrollando alrededor de aquella comunidad monástica. A lo largo de los siglos la villa ha vivido la presencia de movimientos de ermitaños, episodios de asedios y distintas épocas de señorío que han dejado huella en su fisonomía. Una de las intervenciones más relevantes del siglo XV fue el encargo a la familia Medici de Florencia para la construcción de la Fortaleza de los Medici, ideada para proteger la pequeña ciudad de batallas y conflictos; posteriormente fue reforzada por el arquitecto Giuliano da Sangallo, y aún hoy las murallas preservan y circundan el centro histórico.

Vista aérea de una ciudad antigua con calles estrechas, edificios de techos rojos, paredes de color claro, rodeada de naturaleza y áreas verdes.

La ciudad desempeñó un papel notable durante el Renacimiento y, en recuerdo de esa tradición, cada año se celebra el Septiembre Biturgense junto con el mercado de Sant'Egidio y el famoso Palio della Balestra. Esta fiesta atrae visitantes de todas partes del mundo y nuestros ballesteros viajan internacionalmente para ofrecer demostraciones y participar en espectáculos de Juegos de Bandera. Situado en pleno entorno natural de la Valtiberina, Sansepolcro es un lugar idóneo para disfrutar de agradables paseos por la montaña, escapadas inmersas en la naturaleza, visitar las numerosas ermitas que lo rodean y contemplar sus maravillosos paisajes.

Volviendo a hablar del “Septiembre Biturgense”, los turistas llegan desde muchas partes del mundo atraídos por la curiosidad de poder experimentar y participar de la vida antigua de la ciudad. El pueblo se engalana con sus usos y costumbres tradicionales; tanto los ciudadanos como quienes desean participar se visten con trajes renacentistas, confeccionados a mano por las hábiles sastres locales, y participan en desfiles y danzas de época. Estos vestidos están inspirados y reproducidos a partir de los frescos y pinturas de Piero della Francesca, lo que constituye otro excelente motivo para visitar Sansepolcro, que conserva arte único y original, entre el cual destaca internacionalmente la célebre “La Resurrezione”.

Junto al desfile y el mercado tenemos el “Palio della Balestra”, que se celebra desde el siglo XV; la competición consiste en dar en el blanco, llamado cornejo, con una flecha disparada desde una ballesta a una distancia de 36 metros. Se celebra en la plaza principal del pueblo y enfrenta a los contendientes de Porta Romana y Porta Fiorentina, los dos lados opuestos de la ciudad, en una tradición histórica llena de emoción y rivalidad local.

MUSEO CIVICO PIERO DELLA FRANCESCA

Escultura de Jesús resucitado sentado con cuatro soldados romanos a sus pies, en un fondo de árboles.

El Museo Civico de Piero della Francesca se encuentra en Sansepolcro y recibe a miles de turistas que llegan desde todas partes para contemplar los frescos que aún se mantienen prácticamente intactos desde el siglo XV.

Piero della Francesca, además de ser un pintor sobresaliente, ejerció como geómetra y matemático, y esa doble formación se aprecia claramente en su obra.

Su pintura se caracteriza por el empleo riguroso de formas geométricas, una precisa construcción de la perspectiva y un manejo de la luz que otorga calma y armonía a cada escena.

Entre los frescos más destacados que podéis encontrar están el doble retrato de Federico da Montefeltro y su esposa Battista Sforza, la Virgen de Senigallia, la Anunciación, la Virgen con el Niño y muchos otros trabajos igualmente notables.

Precisamente por la gran importancia artística de estas obras, durante la Segunda Guerra Mundial la pequeña ciudad fue respetada y no fue objetivo de bombardeos, con la intención expresa de preservar las pinturas que decoran y definen su patrimonio.

La ciudad salvada por una pintura!

“Sansepolcro la città graziata - La cultura salverà il mondo”

Museo Aboca "De Divina Proportione: mito, mistero, armonia per le nuove scienze del vivente"

Panel informativo sobre el Esadro, con una ilustración de un cubo y texto en italiano y español que describe su relación con la estabilidad y la naturaleza.

ESAEDRO

El poliedro de la Tierra: estabilidad, peso, soporte. La Tierra se compone de capas y relaciones: corteza fértil, suelos y humus. Aquí surgen raíces, minerales y redes de micorrizas que intercambian nutrientes e información. El cubo, con sus caras ortogonales, encarna la solidez generadora del suelo —el fundamento de la vida en la superficie—, bajo cuyo manto de lento desplazamiento el núcleo incandescente genera un campo magnético.

Escultura moderna de estructuras metálicas en forma de cubo y otros ángulos en un parque, con una pintura colgando en el centro y rodeada de grava blanca.
Cartel explicativo sobre el tetraedro, su relación con el elemento fuego y su simbolismo en la energía y el metabolismo, con una ilustración del tetraedro y texto en italiano y español.

TETRAEDRO

Escultura moderna en un parque con estructuras de metal en forma de triángulo, una de ellas con pintura de llamas, sobre base de piedras blancas. En el fondo, edificios antiguos y una iglesia con campanario, cielo despejado.

El poliedro del elemento fuego representa una energía que transforma. En la naturaleza, es el fuego del Sol —la fusión que alimenta la vida—; en el ámbito humano, es el fuego artificial —la combustión y la tecnología—, poderoso a la vez que ambivalente. El fuego es también metabolismo: el calor interno que permite a los seres vivos mantener el orden en medio del fluir del tiempo. El tetraedro, con sus puntas tensas, evoca este impulso direccional, la aceleración, el riesgo y el renacimiento.

Panel informativo sobre el Icosaedro, con una imagen del dibujo y texto en italiano que explica su relación con el ciclo del agua, la vida y la ciencia.

ICOSAEDRO

El poliedro del agua: ciclo y metamorfosis. El agua es líquida en los ríos, sólida en el hielo y vapor en las nubes; destila la roca. Modela valles y forma estalactitas y cristales. Es la matriz de la vida —a la vez soluto y disolvente— y depositaria de la memoria de climas y estaciones. El icosaedro, con sus múltiples caras, evoca la continuidad que fluye a través de todos los organismos vivos y los conecta: desde el mar interior de la célula hasta los océanos del planeta.

Estructura de madera con un cubo de vidrio con agua y burbujas, vista desde abajo hacia el cielo y árboles.
Una representación artística de una caverna con estalactitas y estalactitas en colores rojos, anaranjados, blancos y verdes.
Cartel informativo titulado 'Le forme dell'acqua' con texto en italiano, que habla sobre las propiedades físicas del agua en diferentes estados: líquido, sólido y gaseoso, y su importancia en la ciencia y la naturaleza, con imágenes representativas de cada estado.
Escultura en un parque con estructura de metal y un dodecaedro decorado con imágenes del espacio, en un entorno con árboles y césped.
Escultura de un modelo astronómico de planetas y órbitas de metal en un pedestal de piedra junto a una pared de piedra y árboles en el fondo.

VILLA BUITONI